El blog de MATEÍNA

El blog de Mateína



jueves, 2 de diciembre de 2010

Nos vamos del aire

Este es el mensaje leído al aire hoy en Mateína, anunciando que mañana comienzan los últimos once programas de esta época.

Foto: Isla Pulino

Canta Cabrera en "Diseño de interiores": "el presente es un proyecto anterior, se agotó por aquí".

Se va del aire Mateína. Se va a descansar por un tiempo.

Han sido muy emocionantes estos ocho años, y vamos a descansar para muy probablemente volver a hacer Mateína en radio, o en otro formato, no sabemos cuándo.

Con Aníbal Álvarez: libro "Gestalt y Violencia"


No es lo mismo violencia que agresividad, y muchas veces se manejan como sinónimos. Es una de las cosas que se aprenden leyendo "Gestalt y violencia. Cuando el encuentro se vuelve desencuentro", el libro del psicólogo gestáltico Aníbal Álvarez. En Mateína charló con Jorge Temponi sobre la violencia a la que nos someten las instituciones, la política, la violencia doméstica, nuestro niño herido, la dinámica de víctima y victimario, y el ego (esas máscaras con que nos presentamos a los otros y a nosotros mismos).
Para escuchar o descargar la entrevista, clic acá.

lunes, 29 de noviembre de 2010

La televisión

por Ekhart Tolle

Fragmento del libro "Una nueva tierra"

Ver televisión es la actividad (o más bien la inactividad) de esparcimiento predilecta de millones de personas del mundo entero. Al cumplir los 60 años, el estadounidense común habrá pasado 15 años de su vida delante de la pantalla del televisor, y las cifras de otros países son semejantes.

Para muchas personas, la televisión es "relajante". Si observamos atentamente, nos damos cuenta de que mientras más tiempo mantenemos la atención enfocada en la pantalla, más se suspende la actividad del pensamiento y más tiempo pasamos viendo solamente la entrevista, el programa de juego, la comedia o hasta los comerciales sin generar un solo pensamiento. No solamente olvidamos por completo nuestros problemas, sino que nos liberamos de nosotros mismos transitoriamente. ¿Qué podría ser más relajante que eso?

¿Entonces es la televisión un medio para crear espacio interior? ¿Nos ayuda a estar presentes? Desafortunadamente no es así. Si bien la mente suspende su actividad durante períodos prolongados de tiempo, se conecta con la actividad mental del programa de televisión. Se conecta con la versión televisada de la mente colectiva y entra a pensar esos pensamientos. La mente está inactiva únicamente en el sentido de no generar sus propios pensamientos. Sin embargo, está absorbiendo continuamente los pensamientos y las imágenes provenientes de la televisión. Esto induce una especie de estado de trance y mayor susceptibilidad, parecido al de la hipnosis. Es por eso que es ideal para manipular "la opinión pública", como lo saben bien los políticos, los grupos de interés y los anunciantes. Es por eso que pagan millones de dólares para sorprendernos inermes en ese estado de receptividad. Buscan reemplazar nuestros pensamientos por los de ellos, y por lo general lo logran.
Así, mientras vemos televisión, la tendencia es a caer por debajo del pensamiento en lugar de elevarnos por encima de él.

Las energías masculina y femenina



…La danza de lo masculino y de lo femenino lleva hacia delante el espectáculo fluctuante de la creación. Éste es un espectáculo de gran belleza, en el cual las energías masculina y femenina se adoran mutuamente, y celebran su cooperación y juguetona unión. Y así es como debería ser. Las energías masculina y femenina deben estar juntas, son dos aspectos del Uno y juntas celebran la alegre manifestación que la Creación se supone que debe ser.

Ahora mismo, estamos en la última fase de la historia de conflicto en la cual la energía masculina ha jugado la parte de victimario por muchos siglos. La energía masculina por mucho tiempo ha estado jugando la parte en la cual oprime, mutila y destruye a la energía femenina. Ha abusado de su poder de tal modo, que la energía femenina ha sido debilitada y ya no comprende la integridad de su Ser.

Lo masculino y lo femenino dependen uno del otro. Cuando ellos luchan entre sí, las consecuencias son catastróficas. Pero los tiempos están cambiando. Desde los siglos XIX y XX la energía femenina está recuperando su fuerza y elevándose sobre el rol de víctima. Esta resurrección viene desde el interior profundo de la energía femenina. Finalmente ella ha alcanzado el límite exterior de su abnegación. En este punto, ella se ha mirado a sí misma a la cara y ha declarado: hasta aquí ha llegado.